Los revestimientos exteriores para fachadas son importantes para la protección de las construcciones. El ladrillo, el mármol y la teja están entre los materiales más populares.

El revestimiento es la acción y efecto de revestir (cubrir, disfrazar, simular). El concepto se utiliza para nombrar a la cubierta o capa que permite decorar o proteger una superficie.

La instalación de un revestimiento debe actuar como protector para nuestras paredes y, cuando utilizamos materiales adecuados,  estos desempeñan un papel esencial como aislantes térmicos y escudos para las humedades.

¿Por qué es importante el revestimiento de una fachada?

Cómo ya hemos comentado en varias ocasiones, el estado de la fachada juega un papel muy importante en el mantenimiento de un edificio.

Ya no se trata solo de un aspecto estético, sino de la protección y la habitabilidad del inmueble.

Factores como los rayos UV, la humedad, las precipitaciones o simplemente el paso del tiempo deterioran las fachadas considerablemente, pero todos estos efectos se pueden retrasar con un buen revestimiento de fachadas.

Tipos de revestimientos para fachadas

Las fachadas son una de las zonas más importantes de los hogares, puesto que son la parte que más sufre las inclemencias climatológicas y que protege el interior del hogar. No existe un revestimiento perfecto, sino que la elección dependerá del soporte en el que se vaya a aplicar.

Las fachadas son uno de los puntos más importantes a la hora de rehabilitar una vivienda

Generalmente, la mayoría de revestimientos de fachadas que existen actualmente en el mercado están confeccionados a base de resinas, ya que se trata de un elemento que aporta beneficios como la elasticidad, la impermeabilidad y la durabilidad.

Vamos a ver cuàles son los principales revestimientos para fachadas que podemos encontrar y sus características:

Revestimientos al silicato

Su principal característica es la elevada transpirabilidad que aportan a las superficies exclusivamente minerales como, por ejemplo, el hormigón o la piedra natural.

Este tipo de revestimiento se suele emplear en la rehabilitación de fachadas antiguas por la gran petrificación que ofrece.

Revestimientos al siloxano

Estos revestimientos son perfectos para fachadas que requieran un equilibrio entre impermeabilidad a la lluvia y permeabilidad al vapor de agua.

Además, las resinas al siloxano tienen otra propiedad característica y es que aportan al revestimiento una alta resistencia a las partículas de suciedad como el polvo o la polución medioambiental. Esto permite mantener las fachadas limpias durante mucho más tiempo.

Revestimientos acrílicos

Son los revestimientos más populares por la facilidad de aplicación que ofrecen.

Reúnen varias particularidades como una elevada impermeabilidad y transpirabilidad moderada, aunque todo dependerá de la cantidad y calidad de la resina con la que estén formulados.

Revestimientos al pliolite

Se trata de revestimientos ideales para emplearse en fachadas con problemas de disgregación o caleo, ya que presentan una elevada adherencia sobre este tipo de superficies, incluso cuando tienen humedad interior.

Las resinas de pliolite pueden encontrarse en base agua o en base disolvente, siendo estas últimas perfectas para utilizarse en climas fríos, ya que soportan temperaturas inferiores a 5ºC.

Cómo escoger el revestimiento de fachadas adecuado

Tras conocer los distintos tipos de revestimientos y fachadas que existen, antes de decantarse por uno de ellos hay que estudiar el soporte sobre el cual se va a aplicar para elegir el más adecuado.

Para ello, hay que tener en cuenta y analizar los siguientes aspectos:

Material de construcción de la superficie

Existen fachadas de piedra, de cemento, de ladrillo, etc. y no todos los revestimientos son aptos para todos estos materiales.

Es muy importante saber cuál es el material con el que está construida la fachada para dar con el revestimiento ideal.

Zona geográfica y climatología

Las fachadas están sometidas a diversos factores climatológicos en función del área geográfica en la que se encuentre el edificio. Por ejemplo, en el norte de la península los inmuebles se ven afectados por mayores niveles de lluvia y humedad; mientras que en el sur el principal problema es la incidencia de los rayos UV.

Conocer las condiciones climatológicas de cada edificio es un factor importante en la elección del revestimiento de la fachada.

Estado previo de la superficie

Es muy importante conocer el estado en el que se encuentra la superficie en cuestión, ya que si se trata de un edificio antiguo es probable que presente problemas como grietas, fisuras, eflorescencias, manchas de humedad, etc.

Antes de aplicar cualquier tipo de revestimiento habrá que reparar dichos problemas y después seleccionar el revestimiento de fachadas.

Tipos de fachadas para casas y edificios

Vamos a ver cuáles son los tipos de fachada más comunes que nos podemos encontrar:

Fachada de piedra

La piedra es un material muy recurrente en las fachadas, sobre todo en las de aire rústico, aportando elegancia al exterior del hogar.

Este tipo de fachadas son duraderas y resistentes, pero por otra parte no son un buen aislante, por lo que las casa con fachadas de piedra tienden a ser frías.

Si queremos que nuestro hogar mantenga el calor deberemos aplicar un aislamiento bajo la piedra de madera u otro material que nos ayude a no perder temperatura en el interior.

Fachada de madera

Las fachadas de madera aportan al hogar un estilo único y diferente, además de ser un buen aislante acústico y térmico.

Este tipo de revestimientos para fachadas necesitan de un mayor cuidado y de un tratamiento especial para poder resistir a los diversos agentes meteorológicos.

Fachada de hormigón

Las fachadas de hormigón son perfectas para crear homogeneidad en la estructura, además de aportar un aire industrial a las casas desarrolladas bajo dicho estilo.

Este tipo de fachada necesita de aislantes térmicos e impermeabilizadores para poder mantener la temperatura en el interior del hogar y evitar humedades.

Fachada de ladrillo

El ladrillo es uno de los materiales que podemos observar en bastantes construcciones por su durabilidad y su poder de no envejecer con el tiempo.

Aunque es un material con una alta resistencia, necesita de tratamientos para poder impermeabilizar bien el hogar. A esto hay que añadir que al ser un material pesado se deberá fortalecer la base.

Fachada ventilada de cerámica

Las fachadas ventiladas de cerámica son las que están fabricadas, como su propio nombre indica, con materiales cerámicos. Actualmente, este tipo de fachadas son una de las mejores opciones del mercado tanto a nivel técnico como estético.

Una de las ventajas de este tipo de fachadas es su sistema constructivo, que separa la función impermeable de la de aislamiento térmico creando una cámara de aire en movimiento entre la pared revestida y el paramento exterior de revestimiento. Esto ayuda a mantener la temperatura interior, lo que supone un ahorro energético de hasta un 30% y acústicamente, una reduciendo del ruido de hasta un 20%.

Asimismo, estéticamente es uno de los materiales más versátiles, pudiendo encontrar una gran variedad de diseños e imitaciones a otros materiales. Además, de ser una de las fachadas más innovadoras.

 

En Grup Boixadera somos especialistas en la rehabilitación de fachadas, más de 20 años de experiencia son nuestra mejor recomendación.

 

Foto de Luis Quintero en Pexels